El Retrógrado Servicio Militar Obligatorio
Exactamente hace 17 años era un escuálido y pusilánime individuo, con crisis existenciales tan de la época que lo peor que podía pasarme es que llegue la leva y termine siendo un ignoto, vertical y testarudo cachaco.
Recuerdo madrugar para tomar "las lanchas" -que aún existen- en la Av. Colmena para ir hasta Chucuito con las manos sudorosas y los huevos en la garganta esperando que cuando me entreguen mi libreta militar, no termine quedándome. Como yo, tal vez muchos pasaron por la castrante angustia imaginando salir de su casa sin saber si regresarían vestidos de verde (o azul en mi caso).
Esta retrógrada idea del Servicio Militar Obligatorio sólo sacará a relucir el poco patriotismo que tenemos muchos, y mostrará la gran brecha social que existe en nuestro país. ¿Con qué finalidad restaurar el SMO en un país que sólo canta el Himno Nacional cuando juega la selección? ¿Se necesitan militares? ¿No se han puesto a pensar que la vida castrense es una profesión como cualquier otra que requiere vocación? ¿Qué creen que solucionará? Veremos madres llorando en los cuarteles dejando a sus "niñitos" mientras se los arrebatan de los brazos. Muchachos con aspiraciones que se verían frustradas por cumplir un servicio nada productivo.
Lamentablemente en un país con un civismo tan grande como la redondez de un cero, el SMO está visto como un castigo. Considero que este "castigo" que ablanda voluntades y endurece corazones debería ser obligatorio para esos pirañas sin principios ni moral que encontramos en cada paradero, para ese lastre que no tiene remedio y que tanto daño le hace a nuestra sociedad.
Si mi abuelo estuviera vivo, sería el primero en celebrar la restauración de este servicio. Y eso me hace pensar... No debería sorprendernos que también restauren el curso de Instrucción pre- militar. ¿Qué carajo es eso? Muchos de los que hoy forman parte de las redes sociales no tuvieron la "suerte" de llevar un curso tan improductivo como también lo fue O.B.E (Orientación del Bienestar del Educando) y que solo servían para que los maestros justifiquen sus horas y los alumnos huevearan más. Recuerdo llevar ese curso sólo un año, luego desapareció -para felicidad personal-.
Siempre he sido un convencido que la vida militar no puede ser insertada por la fuerza. Uno quiere a su país de diversas formas: jugando por tu país, llevando nuestra rica cultura al exterior, con nuestro trabajo (aunque suene muy cliché), hasta cantando mal el himno como lo suele hacer todo el mundo (¿ante "nieve" sus luces "del" sol?), pero nunca, nunca por la fuerza.
Así que Sr. Humala, haga un tubito con la ley del SMO y métasela donde mejor le plazca.
* Lamento si ofendo en algo a aquellos que tienen familiares militares o comparten un pensamiento distinto. Es una opinión muy personal que no está divorciada para nada de la admiración y respeto que puedo sentir por aquellos que sin pensarlo dos veces darían la vida por su país.
Recuerdo madrugar para tomar "las lanchas" -que aún existen- en la Av. Colmena para ir hasta Chucuito con las manos sudorosas y los huevos en la garganta esperando que cuando me entreguen mi libreta militar, no termine quedándome. Como yo, tal vez muchos pasaron por la castrante angustia imaginando salir de su casa sin saber si regresarían vestidos de verde (o azul en mi caso).
Esta retrógrada idea del Servicio Militar Obligatorio sólo sacará a relucir el poco patriotismo que tenemos muchos, y mostrará la gran brecha social que existe en nuestro país. ¿Con qué finalidad restaurar el SMO en un país que sólo canta el Himno Nacional cuando juega la selección? ¿Se necesitan militares? ¿No se han puesto a pensar que la vida castrense es una profesión como cualquier otra que requiere vocación? ¿Qué creen que solucionará? Veremos madres llorando en los cuarteles dejando a sus "niñitos" mientras se los arrebatan de los brazos. Muchachos con aspiraciones que se verían frustradas por cumplir un servicio nada productivo.
Lamentablemente en un país con un civismo tan grande como la redondez de un cero, el SMO está visto como un castigo. Considero que este "castigo" que ablanda voluntades y endurece corazones debería ser obligatorio para esos pirañas sin principios ni moral que encontramos en cada paradero, para ese lastre que no tiene remedio y que tanto daño le hace a nuestra sociedad.
Si mi abuelo estuviera vivo, sería el primero en celebrar la restauración de este servicio. Y eso me hace pensar... No debería sorprendernos que también restauren el curso de Instrucción pre- militar. ¿Qué carajo es eso? Muchos de los que hoy forman parte de las redes sociales no tuvieron la "suerte" de llevar un curso tan improductivo como también lo fue O.B.E (Orientación del Bienestar del Educando) y que solo servían para que los maestros justifiquen sus horas y los alumnos huevearan más. Recuerdo llevar ese curso sólo un año, luego desapareció -para felicidad personal-.
Siempre he sido un convencido que la vida militar no puede ser insertada por la fuerza. Uno quiere a su país de diversas formas: jugando por tu país, llevando nuestra rica cultura al exterior, con nuestro trabajo (aunque suene muy cliché), hasta cantando mal el himno como lo suele hacer todo el mundo (¿ante "nieve" sus luces "del" sol?), pero nunca, nunca por la fuerza.
Así que Sr. Humala, haga un tubito con la ley del SMO y métasela donde mejor le plazca.
* Lamento si ofendo en algo a aquellos que tienen familiares militares o comparten un pensamiento distinto. Es una opinión muy personal que no está divorciada para nada de la admiración y respeto que puedo sentir por aquellos que sin pensarlo dos veces darían la vida por su país.
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