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¿TAXI?

Mi primer auto fue un Honda Civic del 91. Un maltrecho carro celeste que se vio forzado a lucir una imagen que no era la de él. Sin dignidad ni vergüenza se dejó transformar por el antiguo dueño, en una especie de clon mal hecho de un Subaru Impreza. Era mi primer auto, lo amé y me ilusioné como en una relación amorosa, aun sabiendo que podría terminar con el corazón roto en algún momento... Y así fue.  EL MEDIO PARA UN FIN La ilusión duró poco, pues ese auto vivió más tiempo en el taller que en mi casa. Paraba más muerto que vivo y yo, más misio que antes. Luego, llegó el amor a mi vida otra vez. Debo aceptar que fue una relación secreta, de coqueteos asolapados y miradas cómplices. En algún momento llegaríamos a estar juntos... Y así fue. Mi Honda Civic del 95, mi querido auto rojo, llegó luego de un periodo idílico tormentoso. Era el auto de mi primo que yo observaba celoso cada vez que partía a toda velocidad. Un día se apagó la chispa entre ellos y decidió vendérmelo a ...

NUNCA MÁS

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El frío de la mañana primaveral me obliga a seguir enterrado en mis sábanas, en posición fetal, impidiendo que la luz que se escabulle entre las cortinas logre sacarme del sueño. Son las 6:30 am, la alarma consigue sin mucho esfuerzo abrir mis ojos y me obliga a levantarme. Nada de esto tendría algo de especial sino fuera porque es domingo, es día de elecciones y soy un afortunado y primerizo miembro de mesa.  LOS PREVIOS Estoy en la puerta de mi centro de votación a las 7:30 am y como  #ciudadanoqueserespeta  acudo con mucha emoción para formar parte de la fiesta electoral  #sícuñao . Llego al aula donde está instalada mi mesa y veo a 3 muchachos con cara de autogol, todos miembros suplentes; uno, con su estampita de San Judas Tadeo en la mano; otra, con el rosario enrollado en la muñeca; y otro, sobando su patita de conejo; todos, rogando que los miembros titulares lleguen. Y sus ruegos fueron escuchados, al menos para uno de ellos  #fácileldelapatitadeco...

YA CRECIÓ

Cuando eres padre de una niña, tu visión del mundo cambia por completo. Ahora entiendes que ser un héroe no es tan complicado y que tu vida, al fin, tiene un sentido.  Hace 10 años, unos inmensos ojos negros, fueron el inicio de una promesa que nunca pensé romper. Hoy, descubrí que algunas promesas no se pueden cumplir. Algún día ella leerá esto y entenderá por qué nunca quise (absurdamente) que creciera.  - Confía en mí – le digo con los brazos estirados y con el agua hasta el pecho  - Pero no tengo mis flotadores – me dice asustada y al filo de una piscina que era tan grande como el océano (así la veía ella) - Yo estoy acá y, mientras esté contigo, nunca te pasará nada. Se lanzó con la confianza de su salto y el miedo de sus ojos. Ambos, recordamos ese día. Hoy me siento nostálgico. Caminar con ella abrazados, como dos enamorados; con su rostro tan cerca al mío, que ya no tengo necesidad de agacharme; con su brazo rodeando mi cintura, ya no buscando prote...

DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS

Las calles de Lima se ven como murales en exhibición cada vez que voy en el auto. Las imágenes que se van proyectando en el marco del parabrisas, muchas veces, suelen ser aquellas que ignoramos a pesar de estar rodeándonos permanentemente. Cuando las descubres, caes en la cuenta de que son reales.  Estoy en el auto camino al trabajo cuando una joven pareja aparece frente a mi parabrisas y capta mi atención. Esbozo una sonrisa permisiva que las invita a cruzar sin problemas. De pronto, bastó una pausa para ver algo distinto e igual a la vez. Eran dos chicas muy hermosas, no tenían menos de 20 años, una más linda que la otra; tomadas de la mano al principio, y abrazadas después con la confianza y acercamiento que da el amor. Vuelve a aparecer aquella sonrisa en mi rostro celebrando aquella imagen. Celebrando la libertad. Celebrando esa muestra de amor sin escudos, expuesto y vivo. Mi sonrisa se borra cuando irrumpe en aquella imagen la presencia de aquel caballero parado en la esq...

La interpretación del más pendejo (sobre la respuesta de la SNRTV a la queja interpuesta por Walter Cobos)

Hoy leí un documento que me hizo caer en la cuenta que en este país todos estamos absolutamente locos, y que las profesiones que uno piensa, se estudian por vocación, terminan siendo tan solo un remedo de lo que el espíritu de la profesión es en realidad. Yo recuerdo haber estudiado Comunicaciones por convicción, pero no por vocación. En el camino le agarré el gusto y me enamoré de mi carrera. Pero, ver cómo algunos “profesionales” se escudan en sus conocimientos para solo confundir, aburrir o atolondrar, es algo que me asquea. Cayó en mis manos una “Resolución” nauseabunda emitida por el Comité de (y me cuesta escribirlo) Ética de la Sociedad Nacional de Radio y TV, en respuesta a una queja presentada por Walter Cobos, guitarrista de la banda de rock Ni Voz No Voto y uno de los promotores de la iniciativa Haz Que Tu Música Suene Perú , contra Radio Oasis y Radio Planeta. El fundamento de la queja está basado en que el contenido de ambas radios no cumple y ni siquiera se a...

De profesor a alumno...

Desde hace algunas semanas un movimiento se inició, y tuvo tal respuesta que muchos medios de comunicación se tomaron la molestia de poner su atención en él. Solo se necesitaba que alguien colocara el bichito para iniciar esta especie de virus que no solo se ha llenado de comentarios positivos, sino también de comentarios incrédulos, conformistas y hoy, lamentablemente, de comentarios desafortunados. Tengo 35 años, y desde hace más de 20 no he vuelto a ver -ni escuchar- siquiera una canción de algún artista nacional en ningún medio de comunicación masiva. Recuerdo varios programas musicales que fueron muy sintonizados y canales que apostaron por ellos -y no hablo necesariamente de Uranio 15-: “Viva el Sábado” y “Mirando la Radio” son solo un ejemplo y son los que vienen a mi mente en principio (por mencionar algunos de los que rotaban vídeos de artistas nacionales). Aún recuerdo ver emocionado el vídeo de la canción “Televidente” del grupo Río (la escena en ...

El Retrógrado Servicio Militar Obligatorio

Exactamente hace 17 años era un escuálido y pusilánime individuo, con crisis existenciales tan de la época que lo peor que podía pasarme es que llegue la leva y termine siendo un ignoto, vertical y testarudo cachaco. Recuerdo madrugar para tomar "las lanchas" -que aún existen- en la Av. Colmena para ir hasta Chucuito con las manos sudorosas y los huevos en la garganta esperando que cuando me entreguen mi libreta militar, no termine quedándome. Como yo, tal vez muchos pasaron por la castrante angustia imaginando salir de su casa sin saber si regresarían vestidos de verde (o azul en mi caso). Esta retrógrada idea del Servicio Militar Obligatorio sólo sacará a relucir el poco patriotismo que tenemos muchos, y mostrará la gran brecha social que existe en nuestro país. ¿Con qué finalidad restaurar el SMO en un país que sólo canta el Himno Nacional cuando juega la selección? ¿Se necesitan militares? ¿No se han puesto a pensar que la vida castrense es una profesión como cualqui...