YA CRECIÓ
Cuando eres padre de una niña, tu visión del mundo cambia por completo. Ahora entiendes que ser un héroe no es tan complicado y que tu vida, al fin, tiene un sentido. Hace 10 años, unos inmensos ojos negros, fueron el inicio de una promesa que nunca pensé romper. Hoy, descubrí que algunas promesas no se pueden cumplir. Algún día ella leerá esto y entenderá por qué nunca quise (absurdamente) que creciera. - Confía en mí – le digo con los brazos estirados y con el agua hasta el pecho - Pero no tengo mis flotadores – me dice asustada y al filo de una piscina que era tan grande como el océano (así la veía ella) - Yo estoy acá y, mientras esté contigo, nunca te pasará nada. Se lanzó con la confianza de su salto y el miedo de sus ojos. Ambos, recordamos ese día. Hoy me siento nostálgico. Caminar con ella abrazados, como dos enamorados; con su rostro tan cerca al mío, que ya no tengo necesidad de agacharme; con su brazo rodeando mi cintura, ya no buscando prote...