AJENA REALIDAD
- Retírate de mi clase - grita él - Pero... - - No me interesa, retírate - - Pero si... - - ¡Que te largues! No quiero que sigas confundiendo a tus compañeros – cierra la discusión Mauricio cierra los puños, presiona los dientes, siente que se está poniendo rojo, golpea suavemente la carpeta, se levanta y se va. “Viejo hijo de puta” – piensa -, “tú eres quien los está confundiendo con tus historias sin sentido”. Sale del patio, la cancha de fulbito está mojada, estuvo lloviendo. Se sienta en una de las bancas. Empieza a recordar cómo llegó a ese colegio. “Ella tiene la culpa de que esté aquí; en el otro colegio estuve mejor, maldita situación económica, gracias a ti estoy en este colegio de mierda con estos serranos asquerosos y el imbécil del profesor de religión que con las justas habla bien el español. Allá era otra cosa, los profes se preocupaban por que entendiéramos; aquí, a veces ni vienen...” De pronto, siente un golpe en el hombro que lo hace salta...