Las Curvas del Pentagonito

Mientras la frescura de la noche golpea mi rostro a cada pedaleo que doy y una hermosa luna cómplice acompaña mi ruta, voy camino al Pentagonito.

Es la segunda noche que decido treparme en la bici y retar a mis piernas y mi voluntad mientras trato de dominar las curvas de aquel pentágono, mientras con la música de GAIA a todo volumen, busco motivación.

Mi concentración se ve interrumpida por otras curvas que no siempre terminan siendo agradables, por curvas que motivan, causan gracia, pena, alivio; por curvas heterogéneas que sólo me hacen pensar que no todos están dando vueltas por deporte.

Durante mi primera vuelta están los gorditos empeñosos, las gorditas dulces y siempre risueñas a pesar del rubor explotando en sus rostros inundados de sudor, las flacas fitness que conocen ese circuito como su casa, los metrosexuales disfrazados para un comercial de alguna marca deportiva; y un perro que me mira raro al pasar.

Durante la segunda vuelta están las empleadas y nanas que luego de cumplir con su jornada y dejar a los hijos del patrón dormidos, salen con otras colegas a botar el estrés de la cocina, la sala, los cuartos, los baños y la lavandería de todos los días; y el mismo perro que ahora empieza a ladrarme y a perseguirme.

Durante la tercera vuelta están las parejas de enamorados retándose entre ellos, las chibolas en busca de amigos; están las flacas que sólo salen a hacer vida social vestidas en Nike -con accesorios incluidos- que sólo caminan hablando por Nextel o discutiendo sobre el mejor laceado que podrían hacerse; y el perro hijo de puta que casi me hace caer.

Sólo bastaron 3 vueltas de aquel circuito para conocer ese ambiente deportivo que no siempre lo es. Sólo bastaron 3 vueltas para querer volver y encontrar motivación para seguir retando a mis piernas. Encontrar motivación para bajar la maldita curva que circunda mi pequeña humanidad, aquella curva que no me ganará.

Comentarios

  1. Motivación? Sinceramente creo que la motivación sería el sólo placer de montar bicicleta donde sea que lo hagas. Quieres adrenalina? Prueba la Costa Verde.

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